Nosotros votábamos a Gallardón
Ya sabemos que económicamente era un desastre, pero nos gustaba el “Metro” de cuando era Presidente de Madrid (el diseño, no como funciona) y que nos hizo vivir algún sueño y alguna alucinación. Comparado con la mediocridad de todos los demás candidatos, desde Enrique Tierno, era revigorizante.
No nos gustaba que fuese tan de derechas cuando empezaba la legislatura y tan de izquierdas cuando terminaba la misma, ni sus gafas, ni su distanciamiento, ni que no tuviese vicios públicos. Nos gustaba ese despacho tan frío y vacío, nos hubiese gustado que nos invitase a visitarle en él, y a tomar… ¿qué bebe Gallardón?: ¿Té? ¿Jugo de tomate? ¿Leche desnatada? ¡Pone cara de estar bebiendo limonada sin azúcar todo el tiempo!
“Sic transit gloria mundi”. Como dice Felipe González: los cementerios están llenos de gente experta e imprescindible.
¿Quién nos ilusionará y nos alucinará ahora? ¿Algún maricón o lesbiana guay? ¿Algún moromierda? ¿Peras, manzanas u obispillos? ¿Pata o pechuga?
¡Queremos alcaldes políticamente incorrectos!
Firmado: Macías Amador